Al abrir mi blog de Social Media decidí mantenerlo completamente abierto a los comentarios, y aceptar tanto a los positivos como a los negativos como forma de aprendizaje y en defensa de la completa apertura en cuanto a la diversidad de opiniones, sin embargo, me declaro en contra de los comentarios que se protegen bajo el anonimato.

Mi identidad está completamente expuesta, y estoy dando la cara y responsabilizándome de la información que publico en mi blog y en las otras redes sociales donde participo, así que me parece pertinente y justo que si vas a aportar con tu comentario, tú también des la cara.

Desde que empezó mi labor como impulsora de Social Media, que por supuesto no me hace ninguna experta en la materia ni mucho menos, he defendido a la comunicación bilateral y multilateral, pero también he defendido hasta el cansancio el tener una identidad real en los medios para lograr la credibilidad, el respeto y la transparencia.

La nueva media ha cambiado la forma de trabajar, relacionarse y vivir, pero la comunicación bilateral y multilateral de nada sirve si empieza a generarse de fuentes desconocidas, se vuelve arbitraria e irresponsable, no enriquece las interacciones sino que las intoxican y obstaculizan.

Después de meditarlo bien he decido rechazar los comentarios anónimos, e invito a quienes lo han hecho a que limpien sus acciones y empiecen a emitir sus comentarios negativos hacia mi persona y a mi contenido identificándose, porque si están tan seguros de que lo que expresan tiene fundamento, ¿Entonces para que ocultarse?

Mi blog seguirá siendo completamente abierto, pero transparente.