Hasta hoy he observado cercanamente los errores que usuarios de Twitter hacen al compartir información, y hoy, me tocó a mi cometerlo. Con éste post no pretendo justificarme aunque si deseo expresar mi sentir al respecto, ya que de alguna manera, no es solo intentar que me disculpen, sino también intentar disculparme a mi misma.

Aprender de los errores ajenos no nos marca de la misma forma que cuando nosotros mismos los cometemos. Hablar de nuestras propias experiencias hace que el contenido que compartimos se mas auténtico y real. Ahora si puedo decir que ya me pasó a mí, que ya lo hice y que puedo compartir no sólo el consejo de rectificar información que se comparte en las redes sociales, sino ofrecer un testimonio.

Esta mañana llego a mi un tweet acerca de un estudio de Twitter con los nombres de @Nadia_Molina y @Leon_Krauze incluyendo también un enlace a WRadio en donde hablaban de los resultados de un estudio sobre Twitter en México realizado por Guillermo Pérezbolde. Desafortunadamente no soy seguidora de esa estación, así que asumí erróneamente que las voces de los locutores correspondían a los usuarios de Twitter antes mencionados.

Siempre me he considerado una entusiasta de Twitter y conozco la postura del @Leon_Krauze con respecto a esta red. Así que al escuchar que se mencionaba que el éxito de Twitter estaba basado en su difusión en los medios tradicionales me hizo creer que el autor de estas palabras era precisamente Krauze. Mi inconformidad hacia estas declaraciones fue lo que me llevó a publicar mi opinión en el micro blog.

Todos aquellos que me conocen, saben lo apasionada que puedo ser con respecto a las redes, y en éste caso, creo que dicha pasión me llevó a no darme cuenta de mi error a tiempo. Incluso después de varias reclamaciones por parte de @Leon_Krauze, yo seguía convencida que la voz que había escuchado en el mencionado audio era de él.

Pocos minutos después caí en la cuenta de mi error, el autor de dichas declaraciones había sido Carlos Puig y no León Krauze. Fue ahí en donde decidí hacer pública mi disculpa y tratar de enmendar lo que había sucedido, desafortunadamente, el problema creció, desencadenando todo tipo de comentarios.

Una de las razones por las que creo que el malentendido creció y atrajo la atención y participación de varios usuarios de la red (con justa razón) fue porque soy autora de un blog en donde comparto información acerca de las redes sociales, y por lo cual, se supone que debo ser ejemplo del buen uso de las mismas.

Otro punto que quiero aclarar aquí, es mi decisión al borrar el tweet en el que cito a Leon Krauze como autor de éstas declaraciones sobre Twitter y los medios tradicionales. Mi decisión se baso en evitar que ese tweet se siguiese difundiendo, y de esa manera, frenar ésta información falsa hacia la persona afectada.

Es muy probable que esta vez no sea la última en que cometo un error en Twitter o en alguna red social, las oportunidades son infinitas. Sin embargo, creo haber aprendido en carne propia las consecuencias de un error al no verificar la información compartida por otros usuarios, me hace sentir más comprometida con mis publicaciones, y esto no quiere decir que no lo estaba antes, lo que significa es que debe existir un momento de análisis más profundo para evitar divulgar información errónea, sobre todo cuando otras personas están involucradas en esa información

Por todo lo ocurrido, mil disculpas.

Rosaura Ochoa
@laquesefue