Tal vez sea difícil de creer y vaya a hacer levantar la ceja a más de uno en señal de sospecha o incredulidad, pero la verdad es que no me interesa el tráfico de mi blog. Desde hace varios meses he estado recibiendo invitaciones de intercambio de enlaces por parte de bloggers interesados en aumentar el número de visitas en sus blogs, así como también me han facilitado consejos “buenísimos” para que el número de “clicks” a mi sitio se incremente. No me interesa, ni con esos métodos ni con ningún otro que no esté directamente relacionado con el interés al contenido que comparto.

Me encanta saber que algunas personas se han inspirado en crear un blog, aparentemente porque saben que si alguien tan confundida con la tecnología y que va dando tumbos de bufón por la vida como yo puede hacerlo, ellos también pueden. Me importa que a varias personas les haya dado ideas y alguna guía aplicable a sus trabajos y relaciones en las redes sociales. O simplemente los haya animado a abrir una cuenta en Twitter. ¿Cómo lo sé? Porque me lo han dicho, ¡Y se siente de verdad genial!

Mi ganancia en este blog no es el tráfico, eres tú, el ser humano que me lee. Es un privilegio escribir de algo que me gusta y de verdad me importa, así como saber acerca de lo que a ustedes les interesa, sus opiniones. Es reconfortante y divertido hacerlo. Al entrar a mi blog también me abren una puerta hacia ustedes, de quienes aprendo cada día.

Me interesa que se sientan bienvenidos aquí, que ustedes sientan que me da gusto que vengan, y también me parece muy importante que entre ustedes participen en la conversación. Me encantaría que sintieran que aquí siempre existe un sofá cómodo especialmente para ustedes donde pueden aprender y compartir algo.

Pueden darme argumentos y tratar de convencerme de que el tráfico en mi blog mide el nivel de lo interesante que soy, o que tan atractivos son mis posts, o que tan “influyente” soy, o decir lo que sea. Mi tráfico es una indicación de que desperté el interés de alguien el día de hoy, pero solo hoy. Comprendo perfectamente que mi blog es diferente a los que intentan hacer negocio directamente con ellos, y la verdad es que si he logrado algunos contactos de negocio, y aunque sean cosas pequeñas, las valoro y sé que irán creciendo con el tiempo.

Con los suscriptores es un poco diferente, el número acumulado de suscriptores me dice a cuantas y a que personas les gustó lo que vieron y leyeron en mi blog y quieren tener más. Estoy muy agradecida por cada uno de ustedes. Me motivan a seguir escribiendo y compartiendo ideas.

No pretendo que este post vaya a detener esos emails que recibo para ofrecerme intercambio de enlaces y/o consejos para aumentar el tráfico en mi blog, pero al menos habrá quedado claro con mi lectores, y talvez les guste saber, que ustedes no me interesan como números sino como personas, y que en realidad lo que me hace feliz son los comentarios y sugerencias, buenas conversaciones, compartir más ideas, inspirarlos y fortalecer una pequeña comunidad de intereses comunes hacía las redes sociales y ¿por qué no? a las cosas cotidianas.

Así que disculpen si no los conté conforme iban abriendo mi puerta el día de hoy, así hayan sido diez de ustedes o un millón, seguirán importándome las mismas cosas, y si no lo he dicho lo suficiente, quiero decir que estoy feliz de que hayan tomado un poco de su tiempo para pasarlo aquí. Gracias.

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