Soy una feliz usuaria de Foursquare, me gusta esta red social que se basa en la ubicación geográfica para compartir en donde estoy, sobre todo tratándose de restaurantes y tiendas, me encanta conocer nuevos lugares, recomendarlos y leer las recomendaciones de mis contactos, y he promocionado su uso de forma entusiasta desde hace meses, sin embargo, no puedo ignorar que esta red puede ser utilizada para hacer daño de las formas más creativas imaginables.

Confío en que nadie va atacarme o secuestrarme al hacer check-in en un lugar público porque me siento muy segura en la ciudad donde vivo y las ciudades que frecuento, no creo que alguien tome ventaja para robar mi casa mientras estoy de compras en algún lugar, simplemente porque no comparto fácilmente la dirección de mi domicilio ni a desconocidos y mucho menos on-line.

¿Entonces? Me imagino ahí sentada esperando mi cena en aquel restaurante que me gusta tanto, mientras tanto, hago check-in en Foursquare. Pocos minutos después aparece el mesero o la recepcionista diciéndome que tengo una llamada, acudo a contestar, la voz desconocida al otro lado de la línea me dice que está en mi casa, esperándome a que vuelva. Escalofriante ¿cierto? Esa persona no necesitó saber nada, solo mi nombre y en que restaurante estaba para hacer esta broma tan pesada, para echarme a perder la noche. Estoy tan atemorizada que no regreso a casa a dormir esa noche, me quedo en casa de amigos.

Otro caso similar: En vez de decirme que está en mi casa esperando mi regreso, esa voz desconocida me informa que un amigo cercano (tanto en persona como en las redes sociales) ha tenido un accidente y está muy grave en un hospital cercano. Ahora tendré que hacer las llamadas necesarias para averiguar si es verdad. La personas que realizaron esa mala broma, en ambos casos, no eran una verdadera amenaza, pero es imposible guardar la tranquilidad ante situaciones semejantes, es así como nace esta nueva forma de terrorismo psicológico en este tipo de redes como Foursquare, es así como se crea el término “Fourstalker” quien solo desea atemorizarte por puro enfermizo gusto.

Ahora veamos como aportando la misma limitada información puedes ser víctima de un fraude, de un robo real, y no, te repito, no me refiero al robo de tu casa mientras no estas, y espero que no tengas ese temor porque eso significaría que no has guardado la más mínima discreción con tus datos privados.

Imagina que entras al gimnasio que frecuentas, haces check-in en Foursquare y te diriges a los lockers a guardar tus cosas, te hablan de recepción, te dicen “Tiene una llamada del señor Rodríguez” contestas la llamada, la persona que escuchas te comunica que es el gerente del gimnasio y que tu tarjeta de crédito fue rechazada al tratar de efectuar el pago de la actual mensualidad, a ti te parece imposible que suceda y él amablemente te pide verificar los números de tu tarjeta para saber si está haciéndolo correctamente.

Obvio que te interesa aclarar el asunto y demostrar que hay un error ¿le das el número de tu tarjeta al Sr. Rodríguez, o verificas con el/la recepcionista si en verdad estas hablando con el gerente del gimnasio? Es difícil ser suspicaz en un momento incómodo ¿verdad? En ese caso hay que aplicar una regla ya muy generalizada: Nunca des el número de tu tarjeta por teléfono, a menos que tu mismo hayas efectuado la llamada.

Estos tres casos no son solo suposiciones mías, son situaciones que en verdad se han presentado ya, y no precisamente en ciudades donde el índice de delincuencia es alto. No hace falta la violencia para hacer daño a través de las redes como Foursquare, Yelp o Gowalla, conocer tu nombre, llamar al lugar donde te encuentras y utilizar un poco de creatividad es suficiente para atemorizarte o cometerte un fraude.

No los quiero desalentar para que dejen de utilizar las redes que se basan en localización, yo misma seguiré usando Foursquare, pero si he decidido tomar medidas de seguridad que puedan ayudarme a estar más tranquila y que me permitan continuar disfrutando de esta prometedora red social que tiene varios beneficios tanto para el usuario como para las empresas, y que además, es muy divertida.

Precauciones de uso opcional al usar Foursquare y otras redes basadas en localización geográfica:

- Hacer check-in justo antes de abandonar el lugar.

- No hacer check in en el lugar de trabajo, en tu escuela, la escuela de tus hijos o tu casa (aún se trate de un conjunto de departamentos/condominios).

- No hacer check-in en los lugares que vas todos los días a la misma hora, como el gimnasio, el parque recreativo donde vas a correr o una cafetería.

- No hacer check-in si no se trata de un lugar público/concurrido donde además estas solo.

- Estar preparado para bromas pesadas y tomarlas con sabiduría. Si en las redes no está disponible tu teléfono y la dirección de tu domicilio, muy probablemente no tienes porque preocuparte seriamente (aunque nunca está de más ser precavido).

- Nunca, nunca aportar los números de tus tarjetas de crédito por teléfono, a menos que tu mismo hayas hecho la llamada. Este consejo aplica con o sin redes sociales de por medio. Es una regla de seguridad básica.

- Considera usar Foursquare sin compartir las actualizaciones de tu localización en Twitter y Facebook o elegir solo la segunda red si tus contactos ahí son de tu confianza.

- Tienes la alternativa de aceptar en Foursquare solo a personas que conoces bien o al menos que se identifican con sus nombres y no un “nick”, eso disminuiría considerablemente una sorpresa desagradable.

- La decisión de usar redes sociales basadas en localización y como usarlas siempre dependerá de varias consideraciones: en que ciudad vives y que tan segura es, que clase de lugares visitas, saber que hay personas que has conocido en las redes que estarían dispuestos a hacerte pasar un mal rato. (experiencias pasadas).

Recuerden que promocionar nuestra marca personal y ser transparentes en las redes no requiere informar las 24 horas del día y en tiempo real en donde estamos y que estamos haciendo. Tampoco es necesario participar en todas las redes sociales para tener una presencia fuerte en la Web. Podemos ser víctimas de bromas pesadas, pero nunca sabemos que tan lejos están dispuestas a llegar algunas personas para asustarnos.

Adopto la filosofía de que me gustaría ser el embajador o “mayor” de algunos lugares que frecuento, pero prefiero ser el embajador de mi propia vida. No olvides compartir tus propios consejos.