La Web social impacta en las estructuras y las instituciones de la sociedad, cambia la forma en que nos organizamos para vivir y trabajar. Algunos de estos cambios tendrán un efecto muy positivo en la sociedad en general, pero no todos esos cambios serán positivos para todas las organizaciones y los individuos de la misma manera.

En algunos casos, los cambios que social media está estimulando amenazan especialmente a aquellos que tienen miedo de perder su poder, riqueza e influencia. Hemos sido testigos de cómo el gobierno de México, y otros países en Latinoamérica, se limita a ver a las redes sociales como instrumentos del crimen individual y organizado, de cómo los medios de comunicación tradicionales y sus periodistas más destacados tratan de desprestigiar a plataformas como Twitter y Facebook debido al enorme tráfico de información que se comparte. Todo ello es un reflejo del temor a perder el poder de lo que por años estos personajes y organismos han representado en la sociedad.

Gobernar sin recibir críticas y protestas en plataformas de extensas audiencias de alto alcance e informar en los medios sin derecho a réplica por parte del ciudadano común, han sido un privilegio durante muchos años, ya no es posible seguir bajo este modelo para ejercer el poder de gobernar e informar.

He sido testigo de como periodistas menosprecian (muchas veces con cinismo) el porcentaje de personas con acceso a Internet en México y su influencia, pero es evidente que no son personas visionarias, porque la tendencia se está dirigiendo a una sola y clara dirección, y no es de reversa, el número de personas uniéndose a las redes sociales es cada vez mayor, y más participativa.

A aquellos que quieren conservar el status quo, las estructuras tradicionales en nuestra sociedad, quiero decirles que es imposible, que la tendencia es clara, y que es necesario cambiar las formas de gobernar, de informar y de vender, de relacionarse con sus gobernados, sus clientes y su audiencia.

La sociedad está cambiando, ustedes ya no pueden controlarla ni manipularla igual que antes, y es necesario que también ustedes evolucionen si quieren conservar sus posiciones, o al menos ser parte de esta evolución social. Deben apresurarse, porque muchos de ustedes van como dos pasos atrás que muchos de nosotros, los reto a alcanzarnos y ser parte del cambio.

No solo deben integrarse a las redes para relacionarse con el ciudadano común, deben integrar al ciudadano común en sus organismos para la toma de decisiones, para darles el debido crédito, para escucharlos y difundir lo que las comunidades tienen que decir y que es tan valioso para el resto de la sociedad en que vivimos, tanto como lo que ustedes ejercen y difunden, o más, mucho más. No se sirvan de las redes sociales, aporten a las redes sociales.

Como ya lo había dicho en otras ocasiones, es cierto que todavía el porcentaje de la población con acceso a Internet en Latinoamérica es bajo, pero también es cierto que ahora tiene más acceso que nunca. Ignorarlo es un error, un error con consecuencias.

¿Qué opinan ustedes?

* Para complementar el tema, hablaré de la democracia en la Web social en mi próximo post.