Hace tres o cuatro años era común leer acerca del final apocalíptico de la televisión debido a los espacios democráticos del Internet y a los nuevos dispositivos como los smart phones y los iPads, la verdad es que la televisión está más fuerte que nunca, de forma irónica y lógica, gracias en parte, al Internet y a estos dispositivos. Como entusiasta y participante activo de la nueva media, hablar de la caída de la televisión resulta ahora ingenuo, estúpido y sobre todo, necio.

Esta no ha sido la única ocasión en que se ha hecho la predicción de la caída de la televisión, como lo dice Evan Shapiro, antes se había decidido que los VCR iban a destruir el negocio de la televisión, luego sería el DVD, y luego el DVR sería el encargado de su desaparición. Hasta la fecha estas predicciones, una a una, han fallado.

El nacimiento de innumerables sitios .tv como Cuevana y el éxito de Netflix (a pesar de sus recientes tropiezos) nos indica que la televisión, lejos de derrumbarse, está más fortalecida que nunca y apoyándose en las nuevas tecnologías. Los contenidos televisivos de los países más poderosos de la industria televisiva están expandiéndose, abarcando a una buena parte del mundo, disponible tan solo 24 horas después de haber sido transmitidos, y a veces en menos tiempo.

Un estudio reciente de Forrester indica que aunque el consumidor ahora pasa tanto tiempo online como lo hace viendo televisión, el tiempo que el estadounidense pasa viendo televisión no ha declinado, al contrario, ha registrado el aumento de un 25 por ciento en los últimos cinco años. La misma tendencia se registra en España.

La televisión, de la misma forma en que hemos hecho nosotros en materia de comunicación, ha evolucionado. Su alcance ya no se limita al aparato de televisión, la televisión está disponible online, en muchísimos dispositivos. Las aplicaciones de abc y nbc en el iPad, por ejemplo, permiten que no me pierda un capítulo de algunas de mis series favoritas. No es televisión “horario estelar”, supongo que ese término ha perdido algo de valor, es simplemente televisión.

La calidad de las producciones televisivas en Estados Unidos las convierten en uno de los productos de mayor exportación, y para ser francos, muchos de nosotros preferimos ver producciones como Breaking Bad, Dexter, Game of Thrones o Broadwalk Empire a ver cantar a Rebecca Black o a “the anoying orange” repitiendo “hey apple” una y otra vez. Por otra parte, la culminación de la fama de personas que hacen videos para Internet muchas veces es alcanzada en la televisión, como en el caso de Jorge y Alexa Narvaez.

No olvidemos que nuestras recomendaciones e impresiones de programas de televisión en Twitter y Facebook afectan al consumo de nuestros contactos, inclusive hay redes sociales especiales para compartir lo que estamos viendo en la tv, siendo Gomiso, IntoNow y GetGlue las más populares.

Existen otros factores, como la economía, que han ocasionado el aumento de horas que pasamos viendo televisión, sin embargo, es la adaptación de la televisión a las nuevas tecnologías la que está permitiendo su evolución y mayor alcance, haciendo para los espectadores una experiencia más personal en cuanto al medio, contenido y horarios en que la consumimos.

Larga vida a la televisión.

Foto: Storm909