Una enfermera con muchos años de experiencia atendiendo a personas en su lecho de muerte, asegura que es muy probable que antes de morir nos vayamos a arrepentir de dos cosas, de no haber tenido el coraje de vivir una vida siendo fiel a nosotros mismos sino a las expectativas de los demás y de no haber tenido el coraje de expresar nuestros sentimientos. ¿Cuántas veces nos hemos detenido antes de publicar algo en las redes sociales o en nuestro blog para evitar la critica, la burla, la mala reputación?

Hay cientos de artículos que nos dicen que tengamos cuidado de publicar algo que nos vaya a afectar, dejándonos inclusive sin trabajo y con muy mala imagen, yo lo he dicho incansablemente desde hace años, bueno, ahora escribo esto en defensa de un balance saludable que nos haga felices y que nos muestre ante nuestra comunidad online como quienes somos en realidad, tan complejos como lo es el ser humano, con metas pero también con convicciones y perspectivas ante lo que pasa en nuestras vidas y en el mundo.

A veces vamos a ofender a otros con lo que publicamos, lo importante es considerar si creemos que aún así es importante expresarnos, o si lo estamos haciendo solo para provocar. A veces, inevitablemente, vamos a ofender a alguien, en ocasiones a muchas personas. Tenemos que preguntarnos cuales son las razones para hacer llegar nuestro mensaje, preguntarnos si vale la pena, preguntarnos por que es importante para nosotros.

Muchos de nosotros tenemos fuertes convicciones políticas o morales, tenemos un testimonio, una experiencia, estamos en contra o a favor de algo, tenemos puntos de vista poco convencionales. Con la exposición de estos mensajes, muchas personas han logrado cambios en el mundo, en los últimos años esas voces y esos cambios han tenido el apoyo de Internet.

Entre las personas que escriben con mayor libertad en las redes y en sus blogs están aquellas personas que van más allá de buscar un bien personal, son aquellas que también se inclinan por un bien común. Eso a veces requiere “embarrarse las manos” con algo de honestidad que nos deja más expuestos, pero que también nos hará tener una vida más satisfecha, fiel a nosotros mismos.

¿Cómo reconocer a una persona que participa en las redes con propósitos personales? Bueno, son aquellas que se autopromocionan, que hablan de sus actividades y relaciones profesionales, cuyo timeline tiene en su gran mayoría mensajes positivos, ignorando los eventos negativos en su medio ambiente y que le afectan. Ahora, esto no es negativo, es algo que nos va a traer muchos beneficios y cero problemas, pero insatisfacción y un futuro arrepentimiento puede venir de la mano.

A veces no escribimos lo que tenemos en mente simplemente porque creemos que nadie nos lee, porque tal vez nadie está interesado en lo que tenemos que decir, por que creemos que a nadie le importa nuestra visión, pero siempre hay alguien que nos va a leer, estamos dejando una huella permanente en el mundo gracias a las nuevas herramientas tecnológicas, no lo dudemos nunca.

Otras veces evitamos expresarnos para evitar perder seguidores y amigos, es cuando caemos en el error de tratar de cumplir con las expectativas de los demás, cuando creemos que los números importan. No dejemos de lado nuestras propias expectativas en nosotros, no dejemos atrás la oportunidad de ser felices al ser fieles a nosotros mismos y expresar lo que sentimos y pensamos. Nadie recordará quienes fuimos realmente cuando nos hayamos ido si no lo hacemos. Podemos evitar arrepentirnos de eso.

No tengamos miedo de haber dicho demasiado ni de quien nos haya escuchado, tengamos miedo de no haber dicho lo suficiente y de que nadie nos haya escuchado.

¡Recuerda que si no lo escribes, nadie lo leerá!

 

*Five regrets of the dying by Bonnie Ware